Naturaleza Mexicana

Para todos aquellos que gustan del ecoturismo, caminar por senderos entre la vegetación o contemplar paisajes desde áridos terrenos hasta exuberantes flores y animales México, es el lugar ideal para realizar cualquier tipo de actividad de este estilo; Bajar por kayac en los rápidos en Xico, caminar entre los plantíos de Café de Xalapa o los de chocolate en Tabasco, o tan solo sentarse en un cómodo asiento a disfrutar a través de la ventana las profundidades de las barrancas del cobre.

Barrancas del Cobre

La Barranca del Cobre es un grupo de cañones que consiste de 6 distintivos, localizada en la Sierra Tarahumara en el noroeste del estado de Chihuahua. El sistema de cañones es más extenso y más profundo que el Gran Cañón de Colorado en los Estados Unidos de América. La Barranca es atravesada por la ruta de tren Chihuahua al Pacífico, conocido como “el Chepe”. En el tramo Divisadero - Los Mochis, el tren se interna en la montaña para atravesar la agreste geografía, pasa junto a precipitosos acantilados, cruza túneles cortos y largos y puentes que libran caudalosos ríos. Éste es un importante sistema de transporte y un atractivo turístico de primera magnitud. Además del tren, puede llegarse por carretera desde la ciudad de Chihuahua, y penetrar en las barrancas por caminos rurales. Sobrevolarlas en helicóptero es una experiencia sobrecogedora y magnífica. México estableció el Parque Nacional Barranca del Cobre como escaparate de este sitio remoto.

Del Café Veracruzano: Xalapa al Bosque de Niebla

En los alrededores de Xalapa ahí un pequeño universo por descubrir, con olor a café. Haciendas centenarias, aventuras en ríos y densa vegetación, pueblos cuya magia perdura. Distantes entre sí por trayectos de tan solo 20 minutos, Coatepec, Jacomulco o Xalapa misma puede tomarse como base para hacer visitas a los otros lugares: un conjunto de paseos ideales. Conviene llegar a la capital del estado para pasar allí unos días, pasear por sus callejones y sitios de interés, y degustar de su gastronomía y antojitos típicos. El recorrido continúa en Coatepec, donde el café y sus antiguas fincas, hoy convertidas en museos, dan carácter a aquella pequeña ciudad. Xico resalta por sus cascadas y parajes naturales y Teocelo, un agradable poblado del otro lado de la barranca, cafetalero, pequeño y encantador, es también punto de acceso a las maravillas naturales de Xico.

Cacao en Tabasco

Los Tabasqueños, comerciantes de Cacao desde tiempo inmemorables, llevan la semilla hasta el apelativo pues también se les conoce como “Chocos”, aunque es posible que al apodo aluda lo mismo a que son morenos y muy agradables. En todo caso, de la selva tabasqueña, las Haciendas Cacaoteras y el sitio arqueológico de Comalcalco aseguran en conjunto un destino inolvidable. Para comenzar esta ruta lo mejor es partir de la ciudad de Villahermosa, capital del Estado, donde el poeta y arqueólogo Carlos Pellicer Cámara dejó una huella en la cultura local que merece reconocimiento, por ejemplo en el museo “Parque de La Venta”, un lugar donde la antigua cultura Olmeca se mezcla con la vegetación y la fauna en un espacio poético. Y además de visitar otros lugares de la ciudad que reflejen sus museos, espacios verdes y lugares de encuentro es a fuerza que desde Tabasco siempre ha irradiado al país, es también un punto de partida para seguir a Comalcalco, un sitio construido por los mayas principalmente con ladrillos. De ahí, de camino continua a las Haciendas Cacaoteras: La de Jesús María, La Finca Cholula, o la de la Luz con su museo del Cacao. Cada anfitrión lleva a los visitantes a realizar un recorrido por sus instalaciones: los viveros, plantíos y finalmente la fábrica, donde se puede seguir el proceso de elaboración del chocolate. No hay que olvidar que todo momento puede ser refrescado con un delicioso chocolate frio; antídoto ideal contra el intenso calor tabasqueño.